
Continuando con estos relatos, sin entrar en detalles de las tremendas fiestas de dia domingo y celebraciones, mas los hari nama en la plaza Francia y en los recitales y conciertos de musica rock, mas las incursiones en los lugares de encuentros juveniles como la plaza San Termo. Nuestras armas tambien eran el patcholuli, las esencias he inciensos, la distribucion de prasadam en el templo los dias de fiestas eran abundante, y el programa de adoracion absoluto para todos, no habia un devoto que se quedara fuera de algun kirtan o de las clases, tambien recorriamos toda la ciudad, al punto que algunas personas en el tipico acento propio de su lenguaje, nos decian Che ustedes son una plaga, son quinientos mil, cuando en verdad saliamos a la calle veinte devotos pero no habia lugar que dejaramos sin visitar, nos subiamos a un tren y pasabamos al otro en cosa de horas, mis recuerdos son de devotos muy entusiastas de gran espiritu de entrega, y todos llegabamos al Sundar artik para cantar y bailar emocionados y alegres, para luego hablar y filosofar de una siempre fabulosa clase de Bhagavad gita ya madurada y explicada por prabhu Atulananda ( gurudeva) devoto mayor y quien nos entregaba las orientaciones para avanzar en esta vida espiritual. Y en este contexto tambien pasaban cosas que nos animaban a ser muy fuertes para continuar como una experiencia vivida con Gurudeva Atulananda quien estaba siempre muy extatico cocinando para todos los devotos, mi recuerdo es ver a un monje muy sencillo de gran humildad y servicio ya que el no solo cocinaba si no que tambien compraba el boga y lavaba las ollas y mantenia todo impecable y cuando no estaba leyendo intensamente todo lo que llegaba a sus manos ( como todavia lo hace ) y fue en estas circunstancia es que paso lo que voy a narrar.
Era un dia domingo cerca de las 9 de la mañana y faltaba tomates para el vegetal de berenjenas entonces como siempre hacia, el , iba al mercado de Abastos cercano unas cuadras al templo y se traia un cajon cargado a la espalda mas algunas bolsas colgando de los dedos, y fue asi cuando bajando el cajon al suelo comenta que las personas del mercado, le comenzaron a insultar y lanzarles tomates y que le decian sal de aqui loco, anda a ponerte ropa y cosas asi, yo veia a gurudev como ya mencione, la figura de Gurudev no era la de una persona de confrontaciones que se va a estar peleando con quien le ataque, asi que yo pense, y ahora que va ha hacer, entonces le pregunto y prabhu ahora que va a pasar, ya no va a poder ir ud a comprar, y el me mira con su habitual sonrisa de suspicacia y cierta picardia para dejar todo como una aventura sin darles la mayor importancia que eso. Después de esto pense aqui estoy entre guerreros sin tregua asi que al ataque, y asi fue como comencé para acompañarlo a comprar cuando era necesario los domingo para la fiesta.
Asi en estas vivencias donde se buscaba la forma de predicar con intensidad, llego Brahmananda maharaj y con Japananda que ya era el tesorero del templo, comenzaron a idear formulas y estrategias de sankirtan, luego llego Pancadravida Maharaj, quien nos entusiasmo fuertemente a distribuir libros de Srila Prabhupada y fue mas conveniente imprimir libros en el pais, tuvimos hermosos Srimad Bhagavatam en cuatro volumenes que distribuirles era un nectar , hermosos libros a todo color de hojas de papel blanco, letra grande he imagenes representativas de los textos de gran nivel,asi se fue dando el año y de en forma paralela otras cosas estaban pasando en Argentina, el gobierno como en toda américa del sur tenia grandes problemas de estabilidades politicas que ocasionaba permanentes enfrentamientos y desordenes administrativos y estructurales, y como Krishna todo lo controla es que pasó.
Un devoto que venia de estados unidos (Jagajivan prabhu) trae la intension de viajar a chile y formar un templo cosa que me entusiasma mucho y pido me traiga con el, pero me ve muy joven y con el miedo de que dejara la vida espiritual y me vaya a la casa de mi familia, bueno le convenci que no le iba a defraudar y asi fue que en enero del 1977 llegamos a la ciudad de Santiago de Chile a un departamento de dos ambientes para comenzar a predicar y distribuir unas revistas " regreso al supremo " y un Kilo de patchuli.
Fotos de izquierda a derecha: